jueves, 9 de abril de 2015

EN FOTOS: 11 IMPRESIONANTES ESCULTURAS HECHAS CON BOTELLAS DE PLÁSTICO.

Veronika Richterová convirtió un arsenal de botellas de plástico en un impresionante museo con hermosas obras de arte.
Durante varios años esta mujer dedicó todo su tiempo para convertir los envases vacíos de agua mineral o refresco en exuberantes flores, cactus, ranas y hasta cocodrilos.
Y actualmente el recinto temático alberga más de 3.000 piezas procedentes de 76 países.











viernes, 13 de marzo de 2015

SI NO QUIERE HIJOS MALCRIADOS NO HAGAS ESTO.


Si esto no es corregido a tiempo hará de tus hijos en el futuro seres arrogantes, egoístas, impacientes y maleducados. Tómalo muy en cuenta.
Esto pasa casi, sin que los padres se den cuenta. Son pequeñas acciones o actitudes que en el futuro tendrán grandes repercusiones en la vida de los menores. 
Emma Jenner, conocida por su programa en en TLC, "Take Home Nanny", reveló cinco comportamientos de los padres actuales que tarde o temprano pagarán las consecuencias.
Para la experta es necesario que los padres actuales aprendan a exigir más a los hijos y que esperen más de ellos. "Que les hagan partícipes de sus esfuerzos y dificultades. Que les den menos. Que les pongan retos”, expresó.
A continuación te damos los cinco errores que no debes cometer:

El primero: le temen a sus propios hijos. 
Por ejemplo, si en el desayuno el niño quiere la leche en otra taza,
los papás suelen cambiársela en lugar de ignorar ese pedido por temor a que llore. 
Para Jenner este es un grave error. “¿De qué tienes miedo? ¿Quién manda de los dos? Déjalo que llore si quiere y luego vete a otro lado si no quieres escuchar el llanto. Por favor, no trabajes de más sólo para agradar al niño. Pero sobre todo lo más importante: piensa en la lección que le estás enseñando si le das todo lo que quiere sólo por ponerse a llorar”, expresó.
  
Justificar con “así son los niños”
Cuando justifican alguna malcriadeza o berrinche en público con la frase: “Así son los niños”, lo que están inculcando es la irresponsabilidad, según la experta.
"Los niños son capaces de mucho más de lo que los padres normalmente esperan de ellos, en cuanto a sus modales, al respeto por los mayores, las tareas del día a día, la generosidad o el autocontrol. ¿Crees que un niño no es capaz de quitar la mesa sin que se lo pidan? No es así. La única razón por la que no se portan bien es porque no se les ha mostrado cómo hacerlo y porque no esperas que lo hagan. Así de simple. Aumenta la exigencia y tu hijo sabrá cómo comportarse”, afirmó Jenner.

No dejan que otros los regañen
Antes los maestros o empleados, por ejemplo, podían regañar cuando se portaban mal. Actuaban como ojos y orejas de los padres cuando no estuvieran a la vista. Pero ahora es casi imposible si un maestro reprende -de buena manera, claro está- a un menor, porque se la verá con sus padres. 
En lugar de investigar el por qué del regaño, se enojan con el profesor. En otras ocasiones sucede que si un niño hace un berrinche, todas las miradas girarán hacia la madre con una mirada reprochadora. En su lugar, la madre debería ser respaldada, porque hay muchas posibilidades de que el berrinche haya tenido lugar por no haber cedido ante alguna de las exigencias de su niño. Más bien, los criticones deberían decirle: "Buen trabajo. Sé lo difícil que resulta poner límites”, añade.

Los niños primero antes que todo
“Naturalmente, los padres tienden a cuidar de sus hijos en primer lugar, y esto es bueno para la evolución. Yo defiendo la idea de crear un horario que se ajuste a las necesidades del niño, y que la alimentación y la ropa del niño sean prioritarias”, afirma.
“Sin embargo, los padres de hoy en día han ido demasiado lejos, sometiendo sus propias necesidades y salud mental a las de sus hijos. Cada vez con más frecuencia veo a mamás que se levantan de la cama a cada rato para satisfacer los caprichos del niño. O a papás que lo dejan todo y recorren el zoológico de punta a punta y a toda prisa para comprarle a la niña una bebida porque tiene sed”, afirma.
“No pasa nada por no levantarte en mitad de la noche para darle otro vaso de agua a tu hijo. No pasa nada por utilizar la palabra ‘no’ de vez en cuando, ni hay nada malo en pedirle a tu hijo que se entretenga sólo unos minutos porque mamá quiere usar el baño en privado u hojear una revista”.

 Abusan de los “atajos”
Los padres actuales, según Jenner, recurren a una serie de “atajos” para evitar que sus hijos se aburran y armen un berrinche. Por eso no se les olvida llenarlos de aparatos electrónicos mientras esperan una cita médica o esperan a abordar un vuelo o tomar un autobús.
“Los niños también tienen que aprender a ser pacientes. Tienen que aprender a distraerse ellos solos. Tienen que aprender que no toda la comida va a estar siempre caliente y lista en menos de tres minutos, también tienen que ayudar en la cocina”, dice la experta.

Lo peor que puede hacer un padre es ir a correr a levantar a un niño cuando se cae: tan fácil como que aprenda a levantarse solo. Se debe de enseñar a los niños que “los atajos pueden servir de ayuda, pero que resulta muy satisfactorio hacer las cosas por la vía lenta”.

martes, 27 de enero de 2015

MAPA DE CENTROAMÉRICA DE 1760

Este es un fragmento del mapa francés de Nicolas Bellin que data de 1760. Al sur pueden verse Tonala, Nejapa, San Salvador o Cuzcatlán e Istepeque. Es decir, lo que hoy es una parte de la república de El Salvador.
Al norte puede verse con facilidad la isla de ROTAM o Roatán. A la izquierda de esa posesión insular puede verse el golfo de Higueras (o Hibueras) o de GUANACOS. El nombre deriva de la isla GUANAJA, de donde sus habitantes resultan ser los GUANAJOS o GUANACOS. 


Hacer clic en la imagen.


martes, 9 de diciembre de 2014

ESCRIBIR A MANO ES DEL SIGLO PASADO.


Finlandia anuncia que abandona la enseñanza de la caligrafía en los colegios, y la sustituirá, empezando en 2016, por el aprendizaje de la mecanografía y el uso del teclado. La caligrafía se define oficialmente como una habilidad anticuada, cuyo aprendizaje ya no aporta especialmente nada desde un punto de vista práctico al desarrollo de la persona, una habilidad que puede ser más encuadrada dentro de la curiosidad histórica.
El movimiento, sin duda, va a ser calificado por muchos como muy agresivo. ¿Es adecuado que los niños dejen de escribir a mano, en un entorno en el que ya prácticamente solo lo hacen cuando ejercitan dicha habilidad? Un examen detallado de la vida cotidiana de un niño en nuestros días revela claramente que escriben de manera constante en teclados de todo tipo, físicos o virtuales, en ordenadores o en smartphones, pero únicamente recurren a la escritura a mano cuando les es específicamente solicitado… para conseguir que aprendan a escribir a mano.
Con el paso del tiempo, a medida que esos niños se van haciendo mayores, la necesidad de escribir a mano va disminuyendo todavía más. Yo llevo un bolígrafo en mi bolsillo por puro romanticismo y para firmar algo de vez en cuando, pero la realidad es que me pasan días y días sin utilizarlo.
En mi paso por la universidad, mi forma de tomar apuntes era muy apreciada por muchos de mis compañeros, porque tendía a apuntar prácticamente todo, con una letra nada bonita, pero razonablemente inteligible. Un paseo por la biblioteca de la universidad me permitía ver mis apuntes fotocopiados incluso por personas que no conocía, y subrayados en todos los colores imaginables. Terminada la universidad, dejé de escribir a mano. Hoy me costaría muchísimo tomar más de unas líneas: cuando lo he intentado, me ha resultado incomodísimo. Para cualquier tarea de escritura que implique un mínimo de creatividad, escribir a mano es completamente implanteable: mi forma de escribir actual recurre tanto a la vuelta atrás, a la sustitución o al replanteamiento de la estructura de lo que quiero expresar, que un modelo en el que cada pensamiento se plasme de manera irreversible en un papel resulta, además de arcaico, directamente absurdo. Si tengo que tomar unas notas en una reunión, lo último en lo que pienso es en utilizar un papel y un lápiz: lo primero que se me ocurre es sacar mi smartphone, y arrancar Evernote. En mi labor como profesor, me limito a escribir algunas palabras aisladas en una pizarra en la que añoro un teclado y un ratón, y cada vez que lo hago – por lo general, muy pocas – mis alumnos entienden perfectamente por qué no me gusta hacerlo. Mi visión en este tema es completamente radical: de la misma manera que llevo años abogando por la desaparición total y absoluta del papel y si tuviese una empresa apostaría por prohibirlo, vería bien que la escritura a mano pasase a ser considerada algo del pasado.
Escribir a mano resulta decididamente poco práctico y cada vez menos habitual, firmar es un método de autenticación débil y absurdo, y el bolígrafo o la pluma son cada vez más un artefacto menos práctico. ¿Estamos preparados como sociedad para anunciar el fin de la escritura a mano, o surgirán legiones de nostálgicos planteándose cuestiones como el romanticismo, la preservación de un bien cultural – como si la escritura cuneiforme fuese una habilidad remotamente interesante para alguien – o como el qué vamos a hacer es ese cada vez más improbable y absurdo momento en el que no tengamos acceso a un smartphone o a un teclado?

martes, 18 de noviembre de 2014

LA HISTORIA DE ESTEBAN Y SU GRAN MIEDO.


Esteban era un niño de 8 años muy aplicado y bien portado. Sus padres me lo trajeron a consulta porque en ocasiones daba lata con su hermano y últimamente había estado muy grosero. Al acompañar a Esteban, surgió otra cara de la historia...

Esteban: ¿Tú regañarías a tu hijo si no se sacara buenas calificaciones?

Gaby: ¿Tú que crees?

Esteban: Mmmmm, que no. ¿Y lo dejarías de querer si no se saca primer lugar?

Gaby: ¿Sientes que te dejan de querer si no te sacas el primer lugar?

Esteban: Obvio sí, bueno no sé; creo que no me dejan de querer, pero es que me regañan mucho, sobre todo mi papá.

Gaby: Y cuando te regaña, ¿sientes que te deja de querer?

Esteban: Es que siempre me pega y a veces me pega muy fuerte. Creo que es muy injusto. ¿Tú le pegas a tu hijos?

Gaby: ¿Qué te imagines?

Esteban: Puessss que no, ¿o si? ¡No creo! A mí me gustaría que no me pegaran. Mi mamá sí me pega pero menos, pero mi papá todo el tiempo me regaña. Dice que soy una desgracia para…

Gaby: ¿y cómo te sientes cuando te regaña así?

Esteban: Bueno, la carne ya casi no me duele porque ya tengo una táctica: me pongo duro y luego muy flojito y respiro rápido rápido. De mi mamá me escapo y cuando me alcanza pues hago lo mismo… Lo que sí me duele es el corazón.

En ese momento Esteban rompió a llorar.

En la siguiente sesión trabajé con todos: Esteban y sus papás juntos. Fue muy conmovedor ver el resultado. Ambos padres fueron criados de manera muy similar a como lo estaban haciendo con su hijo. Pudieron conectar con sus propios niños y con todo el dolor que cargaban desde hace tantos años. Se dieron cuenta de que no sabían de qué otra manera educar, pero ya no querían hacerlo de la misma manera.

Han pasado un par de meses ya y la mamá de Esteban me reporta que las cosas han cambiado mucho en su casa, aunque siguen regañando ahora lo hacen muy diferente. Esteban me cuenta que ya no siente el mismo rechazo. Ahora entiende que a veces lo regañan por lo que hace, no porque él sea malo o porque no merezca el amor de sus papás.

Este puede parecer un cambio muy pequeño, pero la diferencia es enorme.

Si no estamos aquí para sanar, crecer y ser felices, ¿para qué estamos? ¿Tú qué opinas? 

Fuente: https://www.ninosdeahora.tv/index.php/blog/noticia/131

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿CÓMO DETECTAR Y PREVENIR EL FRACASO ESCOLAR.?


El Salvador tiene un alto porcentaje de abandono escolar.Y aunque esto se produzca pasada la adolescencia, lo cierto es que el problema viene de más atrás. De la infancia y el fracaso escolar desde edades tempranas.

El Doctor Jesús García Pérez, de la Asociación Española de Pediatría (AEP), explica esta situación como un momento de mucha tensión para el niño, en el que su autoestima puede verse muy perjudicada tanto a corto como a largo plazo. "Los niños no son herméticos a los comentarios que directa o indirectamente escuchan de sus padres por lo que mensajes demasiado negativos pueden conducir a reacciones que empeoren la situación".

Pero entonces, ¿cómo deben reaccionar los padres ante el fracaso escolar? Jesús García recomienda, en primer lugar, acudir a un profesional para que les marque las pautas a seguir, ya sea relacionado con los deberes y la organización del estudio o con la manera de tratar el tema con el pequeño. "La preocupación es normal, e incluso puede que les invada una sensación de impotencia", asegura el experto, pero lo más importante es no dejarlo pasar. Por eso, si comienzan a notarse estos síntomas de manera consistente, lo mejor es comenzar a tomar medida desde el primer momento.
  • Problemas en la pronunciación de las palabras
  • Dificultades en el aprendizaje de conceptos básicos o matemáticas
  • Lentitud al asimilar conceptos nuevos
  • Comprensión lectora insuficiente para su edad
  • Desorganización o letra muy pobre

Una vez observados estos comportamientos, el siguiente paso es ponerles fin. Para ello, el doctor advierte que al ser un problema multifactorial en el que confluyen muchos elementos (familia, profesores, sistema educativo y legisladores) la solución está en la acción conjunta de todos ellos. Partiendo del instrumento fundamental, que son los padres con su apoyo y motivación incondicionales, se pasa al ambiente. El lugar de trabajo es esencial para adquirir un correcto hábito de estudio. Hacer los deberes, repasar la lección o preguntar las dudas que le hayan surgido a lo largo del día, son costumbres que poco a poco irán calando en la rutina diaria. Los profesores, por su parte, deben intentar mantener una colaboración activa con la familia, prestando más atención a las debilidades del pequeño y manteniendo informados a los padres de cualquier novedad. Sin embargo, hay casos en los que estas dificultades persisten y es necesaria una atención especializada fuera del horario escolar. Eso sí, como asegura Jesús García, detectado a tiempo es mucho más fácil reorientar la trayectoria académica del niño y conseguir su progreso.

jueves, 6 de noviembre de 2014

¿QUIÉN LE ASIGNÓ EL NOMBRE A LOS CONTINENTES?

Estas en clase de Geografía (Estudios Sociales) y el maestro empieza a hablar de los continentes y sus nombres, etc. Pero alguna vez te has preguntado ¿quién le puso el nombre a los continentes?

América
Este continente recibió su nombre por el cartógrafo y comerciante florentino Américo Vespucio, quien se dice participó en dos viajes de exploración al Nuevo Mundo. Y fue Martín Waldseemüller en su mapa de 1507 el que acuñó el nombre de América en su honor para llamar a lo que era considerado como las Indias Occidentales.

Asia
El continente más extenso y poblado de la Tierra tiene un nombre que deriva del asirio aszu que significa este o salida del sol.

Europa
Aunque junto con Asia forma el súper continente euroasiático, se mantiene separada y con un nombre que pudo derivar del asirio ereb, ocaso, por situarse al poniente del mundo conocido por los griegos.

África
Si de latín hablamos se cree que viene de aprica (soleado), pero si es del griego entonces sería aphriké (sin frío).

Oceanía
El término fue acuñado como Océanieca en 1812 por el geógrafo Conrad Malte-Brun. Tal nombre derivada del griego ὠκεανός (OKEANOS), o lo que es lo mismo, océano.

Antártida
El más frío de todos obtiene su nombre del griego antarktikos, formado por anti (en oposición) y arktikos, esta última procede de arktos (oso), pues el Ártico o Polo Norte está bajo la Osa Mayor